Niki Lauda “No me gustó lo que vi en el podio de Mónaco”
El director ejecutivo de Mercedes reprende a Hamilton por su actitud hacia Rosberg y asegura que devolverá las aguas a su cauce por el interés del equipo.
Hay dos tipos de personas, dos tipos de pilotos: los que cuando fracasan miran a su interior y felicitan al contrario y los que echan la culpa a lo que sucede a su alrededor y no quieren ni ver al que les ha ganado. Nico Rosberg es de los primeros, Lewis Hamilton pertenece al segundo grupo. Es una evidencia forjada en su educación y en su manera de ser. En Mónaco venció el alemán y el británico fue segundo, algo que sucede por primera vez este año con los dos coches en pista. Y Hamilton ha empezado a liarla.
En Mercedes no ha gustado. Nada. Y Niki Lauda, director ejecutivo de la escudería germana, ha dado el primer toque de atención: “Entiendo que Lewis no esté contento pero debe aceptar que otro piloto fue más rápido.No me gustó lo que vi en el podio, como no saludaba a su compañero, algo que Nico siempre ha hecho, eso no es bueno. No es porque yo sea educado, sino por la marca Mercedes. Nico le abrazó en Bahrain, donde estuvieron luchando uno contra otro”.
El austríaco, tricampeón del mundo, sabe lo que puede pasar y cree poder arreglarlo: “Espero que antes de llegar a Canadá esté todo solucionado. Hablaré con ellos, como siempre hago. Siempre me llaman cuando tienen problemas. Es normal; pasé lo mismo con Prost. Odiaba a este piloto pero, al menos, le saludaba por la mañana. Hay ciertos límites y puedo volverlos a introducir, porque hablo su idioma, el idioma de los pilotos, y ellos me entienden, les gusto y no hay problema. Me reuniré con Lewis”.
Alonso: “Los tres primeros eran inalcanzables para mí hoy”
El asturiano insiste en la necesidad de mejorar su Ferrari, aunque también recuerda el valor de mantenerse en tercera posición del Mundial.
Fernando Alonso no pudo subir al podio del GP de Mónaco y mostró su disgusto por esta circunstancia, lógicamente siempre espera más pese a la poca competitividad de su Ferrari: “En la primera vuelta perdí una posición y aunque después pudimos recuperar alguna, lo cierto es que los tres primeros eran inalcanzables para mí hoy, tanto los Mercedes como Ricciardo, que se vio que al final podía tirar más, tenía bastante margen. Son los tres que se han merecido estar en el podio y nosotros tenemos que mejorar”.
Para el asturiano, ha sido una carrera típica de este escenario: “Las carreras son siempre así aquí, un desfile de coches, un trenecito… Pero el nivel de concentración tiene que ser siempre máximo, pasas muy cerca de los guardarraíles y si tienes algún despiste tienes un susto. También está la posibilidad del coche de seguridad, hay que estar hablando con los ingeniero, así que incluso rodando solo siempre existe algo de tensión”.
Respecto al F14 T, volvió a insistir en la necesidad de evolución: “Cada carrera traemos mejoras, siempre notas mejor el coche, pero también nuestros rivales mejoran y más o menos la distancia que nos sacaban en el primer gran premio es la misma que nos sacan en el sexto. Tenemos que mejorar el coche un poco más que los demás, esta semana volvemos a Maranello para seguir trabajando de cada a Canadá. Tenemos que estar cerca de nuestro máximo nivel, porque hoy en la salida no funcionó el motor eléctrico en las dos primeras rectas y al final sólo frenaba de un lado, el lado izquierdo del sistema estaba sobrecalentado y sólo frenada el lado derecho… Hay que ponerlo todo en su sitio e ir mejorando poco a poco, aunque estoy contento porque estamos siempre cerca del podio”.
Y es que para Alonso, mantenerse tercero en el Mundial sigue siendo una buena noticia: “Sigo tercero en el campeonato, le he sacado más ventaja a Vettel, le he sacado otros doce puntos a mi compañero… Van pasando las carreras y vamos haciendo las cosas bien, excepto los Mercedes que están a otro nivel, demostrándonos todo el potencial de estos coches, lo que supone una motivación para que nosotros intentemos hacerlo mejor”.
El campeón alemán sólo pudo dar ocho vueltas porque su Red Bull falló cuando tenía opciones a pelear por un puesto de podio en Montecarlo.
El piloto alemán Sebastian Vettel (Red Bull), cuatro veces campeón del mundo de Fórmula 1, abandonó el GP de Monaco en la vuelta ocho de carrera por problemas mecánicos. El coche del piloto alemán demostró tener problemas ya en la cuarta vuelta, después de las tres neutralizadas por el accidente del mexicano Sergio Pérez (Force India), que también tuvo que abandonar.
A la salida del coche de seguridad, varios monoplazas comenzaron a adelantar con suma facilidad a Vettel, lo que demostraba que había algún problema en su coche. El equipo Red Bull llamó a su piloto a los talleres, realizó algunos cambios, pero a la salida el coche no respondió lo suficiente y reclamaron a su piloto que regresar a los garajes para abandonar. Se trata del segundo abandono en esta temporada de Vettel, que tampoco pudo terminar la carrera en el primer gran premio de la temporada, en Australia, por problemas de motor.
El alemán después se explicó ante los periodistas: "Siempre pasa algo diferente. ¿Cómo salir de esto? No che conseguido puntos aquí, pero intentaré llegar a casa lo más rápido posible. Un turbo sin presión lateral no es un turbo. Confiaba en que en el box se pudiera hacer algo, pero no fue el caso".
Hamilton: “No soy amigo de Rosberg, somos compañeros”
El británico, disgustado por su segundo puesto, respondió así al ganador después de que Nico dijera que “seguimos siendo amigos”.
Cuentan que no se hablan. Apena se miran. Nico Rosberg ganó en Mónaco por primera vez a Lewis Hamilton esta temporada con el británico en la pista, la otra vez fue en Australia donde el inglés tuvo que abandonar. Y el campeón del mundo de 2008 estaba disgustado a pesar de sus palabras tras la ceremonia del podio: “Ha sido un buen día para el equipo, un nuevo doblete y eso es lo mejor, lo que hay que tener en cuenta”.
Después, en la sala de prensa, volvieron a verse y a responder. ¿Van a tomarse una pizza juntos para arreglar los problemas y hablar de sus cosas?, les preguntó un periodista italiano. Rosberg, con su sonrisa puesta: “Todo está bien, hemos tenido discusiones a veces, claro, pero lo bueno es que nos conocemos desde hace mucho tiempo, siempre nos sentamos, hablamos las cosas y despeñes seguimos hacia delante, eso hemos hecho también en este fin de semana. Somos amigos y lo arreglamos todo”. La respuesta de Hamilton, distinta: “No tengo realmente una respuesta para usted sobre esto. Somos compañeros, colegas, no amigos”.
Hamilton, sin embargo se echó atrás en su comparativa con Ayrton Senna. El día antes, después de ser segundo en la clasificatoria había dicho que iba a llevar su rivalidad con Rosberg como hizo el mito con Prost. Ayer, otra cosa. “No recuerdo exactamente lo que dije, pero debió ser una broma. Está claro que no estoy haciendo lo mismo”.
El británico sí habló de sus problemas de visión durante la carrera. “No entiendo cómo pasó teniendo mi visera puesta, pero me llegó una ráfaga de viento al acercarme a Nico y me llegó algo de suciedad, intente arreglarlo, pero cada vez era peor. Afortunadamente se me pasó a cinco vueltas del final y pude defenderme de Ricciardo”.
Después, la Prensa insistió en las palabras de Hamilton sobre Rosberg y su falta de hambre por su origen tan humilde como el suyo. “No he escuchado a Lewis decir eso y no voy a comentarlo, es fácil inventar cosas, dar la vuelta a lo que se dice, sé que Hamilton no diría algo así a la Prensa, quizá a mi sí, pero no a la Prensa”. Después le tocó a Lewis explicarse: “Me preguntaron si yo tenía hambre y si le preguntas a cualquier piloto te va a decir que tiene más hambre que el resto y dije que a mí ese hambre me lo da donde nací en comparación con Nico. Yo siempre he estado luchando por venir a vivir aquí, a veces viajaba en el barco del papá de Nico y solía ir a su barco y eso me hizo querer algo así, su padre me inspiraba a tener lo que hoy tengo. Dije algo así, pero se sacó de contexto”.
Rosberg gana de punta a punta y recupera líderato del Mundial; Alonso llegó cuarto
El alemán dominó de principio a fin y ya supera a Hamilton, que fue segundo. Alonso se aprovechó del abandono de Vettel. Sigue tercero en el Mundial.
“Nico, Nicoooo, Nicooo”. Antes de la carrera, en plena parrilla de salida gritan a Nico Rosberg que no mira hacia su derecha donde le reclaman. Siguen coreando su nombre hasta que finalmente el alemán se gira y ve allí a uno de sus amigos de siempre, uno de esos con los que creció en estas mismas calles, se acerca la choca la mano, hablan un instante. “Vas a ganar Nico”, le dice. Y el piloto de Mercedes le señala dos dedos, la segunda. Después de la carrera, tras recibir el trofeo del Príncipe Alberto, Nico choca otra vez la mano con su colega entre risas en el tumulto con varios tipos de seguridad vestidos de naranja intentando evitarlo. Así son las cosas en este lugar de mentira. Pero victoria. La segunda. Ese era el reto. Eso lo que ha conseguido. Segundo triunfo consecutivo en Mónaco para Rosberg que deja claro que hay Mundial, que es capaz de ofrecer lo que necesita el campeonato: un rival para Lewis Hamilton. Segunda victoria del curso también para Nico, la primera con su compañero de equipo en pista y de nuevo líder del campeonato.
Junto a ellos, enorme, inmenso, talento puro el de Daniel Ricciardo. El piloto de Red Bull incluso se permitió luchar por la segunda plaza con Hamilton. Pero eso ahora lo contamos. Y tras los tres del podio, en una carrera sin grandes milagros, Fernando Alonso. El asturiano sigue tercero en el Mundial y ha visto como otro piloto también ha ganado ya dos veces en el circuito más especial del calendario. Cuarto Alonso. Lejos, a más de treinta segundos de Rosberg, en una carrera en la que Ricciardo con el Red Bull se quedó a poco más de nueve y a cuatro décimas de Hamilton.
Pero eso fue al final. Al principio hubo una salida mala de Ricciardo que se quedó parado en la parrilla, frenó a Fernando Alonso y Kimi Raikkonen aprovechó para adelantar a los dos. Y Vettel a su compañero. Por delante Nico ya iba directo a la victoria, líder de principio a fin, no tuvo mucha más historia lo suyo, concentración, clase, finura en la conducción, no cometer errores. Y ganar. Tan fácil. Tan complicado siempre.
Como hacía el año pasado Vettel. No ahora. El tetracampeón se quedó en primeramarcha durante una vuelta entera y finalmente debió abandonar con problemas en su caja de cambios. La suerte cambia de bando. Así son las cosas. Era la carrera energética número 100 para el campeón, 38 victorias y 14 abandonos para él en Red Bull.
Antes, justo antes de que terminase la primera vuelta ya salió el primer coche de seguridad por un toque de Button a Pérez y el méxicano fuera de carrera. Con el segundo safety entran todos a boxes para cambiar neumáticos y llega la desgracia para Kimi Raikkonen. Al finlandés, que era tercero, le toca un Marussia y debe entrar de nuevo. Alonso gana un puesto, tras el que había ganado con Vettel. De sexto en las primeras vueltas a cuarto que sería al final.
Es esa parte de la carrera en la que Hamilton se acercaba a Rosberg y Alonso a Ricciardo en las batallas por la victoria y el podio. Pero definitivamente fue un espejismo, como ver un barquito de pescadores en este puerto de yates de millonarios, algo que pasa, pero no parece verdad. Nico tenía problemas de consumo, a Lewis le dicen que tire lo más que pueda. Pero cuando Rosberg recupera el motor se va de un Hamilton que no puede ver bien con un ojo y acaba defendiéndose del ataque feroz de Ricciardo. ¿Y Alonso? El asturiano con problemas en sus frenos pierde mucho tiempo respecto al australiano y se queda cuarto. Y ya.
Por detrás un tal Jules Bianchi, con sanción incluida, lleva su Marussia hasta la novena plaza y se convierte en el héroe de la jornada más allá de los que siempre brillan en las portadas. Es Mónaco donde todo puede pasar, es la F-1 ese deporte que despierta a los más dormidos en momentos de magia, donde siempre pasa algo, aquí dos coches de seguridad, un tetracampeón que abandona, un campeón del rojo al que le pasan cosas, una batalla entre compañeros que van a dar espectáculo en este Mundial, un coche malo que parece bueno en las manos de un chaval francés y Alonso por ahí intentándolo todo siempre. Esto es Mónaco donde ganó Rosberg
El alemán y su compañero Lewis Hamilton volvieron a demostrar el dominio de Mercedes, aunque el británico insinuó que la salida de pista de Nico fue intencionada.
No encontraba Nico Rosberg la mirada de Lewis Hamilton, menos aún su felicitación al terminar la cronometrada de Mónaco. El alemán había logrado la pole por delante de su compañero de equipo, pero la cara del británico era de piedra. No le gustó al ganador de las últimas cuatro carreras la manera de conseguirlo de su compañero de equipo. Nico había logrado el mejor registro en el primer intento de la Q3, pero en el segundo, en la que debía ser vuelta buena de todos se salió en Mirabeu, se quedó en la escapatoria sin ningún problema y eso provocó que el resto de sus rivales no pudieran mejorar su tiempo por la bandera amarilla que provocó en ese punto. Así las cosas, los tiempos que se habían logrado hasta ese momento prácticamente se quedaron tal cual y Rosberg se apuntó su segunda pole de la temporada con Hamilton segundo y Daniel Ricciardo, tercero.
Una situación extraña, que provocó las insinuaciones de Hamilton sobre una supuesta intencionalidad en la salida de pista de su compañero en Mercedes. De hecho, Dirección de Carrera decidió abrir una investigación para aclarar lo ocurrido, por lo que podrían producirse cambios en la configuración de la salida.
Sí fue el australiano, una vez más, por delante de su compañero Sebastian Vettel. El cuatro veces campeón del mundo se quedó a casi dos décimas del muchacho de la sonrisa eterna, que de nuevo volvió a reír. Era el único que lo hacía en la rueda de prensa posterior a la clasificatoria porque Rosberg se mostraba nervioso en su alegría y Hamilton parecía que había perdido lo más valioso que poseía. Y quizá así sea en alguien que vive para ganar.
Tras los dos Mercedes y los dos Red Bull, a poco más de dos décimas de Vettel, terminó Fernando Alonso. El español soñaba con poder meterse en segunda línea, pero finalmente también a él le perjudicó de algún modo la bandera amarilla a Rosberg. En cualquier caso, volvió a ser mejor que su compañero de equipo y sacó siete décimas a un Kimi Raikkonen que saldrá sexto. Vergne, Magnussen, Kvyat y Pérez completan los diez primeros de la parrilla. Y atrás del todo los motores Ferrari de Sauber y Marussia. Sólo los dos coches del equipo oficial se clasificaron para la Q2 y Q3 en Mónaco, el resto (cuatro de seis) cayeron en la Q1. Veremos qué sucede en una carrera que ha visto crecer la rivalidad en Mercedes y para la que se espera remontada de Alonso, milagro, uno de esos imposibles. Qué gane el mejor.
En el G.P. de Mónaco debutarán los Pirelli superblandos.
El suministrador de neumáticos del Mundial los ha elegido por las características del trazado y cree que será posible hacer una sola parada.
Pirelli, suministrador único de neumáticos en la Fórmula 1, ha confirmado la elección de los neumáticos blancos y superblandos para el Gran Premio de Mónaco, sexta prueba del campeonato que se disputará el próximo fin de semana.
El circuito monegasco es el más lento de toda la temporada en su promedio de vuelta y, por tanto, el trazado en el que menos sufren los neumáticos. Este año, una parte del circuito urbano ha sido reasfaltado, concretamente la salida del túnel.
"Los neumáticos superblandos, rediseñados como todo el resto de la gama en busca de mayor durabilidad, debutan en Mónaco. El desgaste y la degradación tradicionalmente son muy bajos en Mónaco, así que es posible completar la carrera con una sola parada", analizó el responsable de Pirelli Motorsport, Paul Hembery, a través de un comunicado.